Arquitectura, luz natural, espacio y experiencia se interrelacionan en esta selección de proyectos que tienen la luz como clave del espacio. Cuando la arquitectura proyecta la luz natural y artificial, el eje de la función técnica de la construcción se traduce en una función estética que apela a la experiencia sensorial. Cuando un arquitecto define su proyecto, muchas veces responde que la luz es un elemento más del mismo. ¿Por qué ocurre esto? Sin duda, la luz se convierte en una pieza clave de la construcción porque contribuye a definir atmósferas, emociones y simbologías.
Imagen de portada: Science Island Museum (Mokslo Sala), de SMAR Architecture Studio (Fernando Jerez y Belén Pérez de Juan). Foto de Lukas Mykolaitis.
Experiencia espacial
La experiencia del visitante se transforma casi en un ritual. Responde así a la definición que la RAE hace del término templo como: “Edificio o lugar destinado pública y exclusivamente a un culto”. Como se concluye de la lectura del famoso ensayo El elogio de la sombra, de Junichiro Tanizaki, mientras que en Occidente la luz es la principal herramienta para conseguir belleza, en Japón, lo esencial está en el mundo de las sombras.
En esta selección de proyectos de arquitectura, la iluminación sirve de guía en el recorrido por el espacio y comunica su significado. En la iglesia de Fernando Menis, la luz natural entra a través de las fracturas de hormigón para crear un recorrido lumínico estrechamente diseñado según los diferentes momentos litúrgicos que en este templo se celebran. En el cine auditorio del Reina Sofía, la iluminación indirecta se ha diseñado de forma controlada para generar una atmósfera teatral que, junto con las piezas geométricas rescatadas del diseño original, enfocan la mirada e invitan a la concentración del espectador. En ambos ejemplos, la luz acompaña la experiencia del usuario.
Herramienta intangible
En el caso de la Biblioteca de los Mil Soles, mediante reflectores y lucernarios, capta y redirige la luz solar hacia el interior pese a la sombra del entorno. Se podría decir que hace de la necesidad en virtud. En la planta DH Ecoenergías, la envolvente translúcida que filtra la luz transforma en belleza un edificio industrial y lo eleva a templo donde el culto se procesa a conseguir un futuro de energías más limpias. De hecho se ha calificado como “catedral de la energía”.
En el Science Island Museum de Mosklo Sala el disco reflectante funciona como un hito luminoso en la ciudad. Todos los proyectos exploran la luz como herramienta arquitectónica que funciona para construir atmósferas y experiencia inmersivas y crea un significado para invitar a vivir el aquí y el ahora en un mundo en el que a veces es difícil fijar la mirada.
Camino de luz
El proyecto de la Iglesia del Santísimo Redentor de Las Chumberas, firmado por el arquitecto Fernando Menis e incluido en la colección del MoMA de Nueva York, se ubica en La Laguna (Tenerife) y finalizó en 2024. El complejo está formado por cuatro módulos independientes sobre una parcela de 1.590 metros cuadrados. La construcción destaca por el uso de dos materiales principales: hormigón armado y piedra volcánica local, lo que Menis denomina “innovación low tech”. Inspirado en la geología volcánica de la isla, el edificio presenta estrechas fracturas por donde se filtra la luz natural, creando “un conjunto austero y descarnado”. La luz recorre el interior y enfatiza los sacramentos cristianos, desde la cruz y el altar hasta el confesionario, siguiendo el recorrido del sol.
Luces, ¡acción!
El proyecto de transformación del antiguo auditorio, obra de BACH / Jaume Bach, Anna & Eugeni Bach, adapta el espacio a su nuevo uso manteniendo la idea original de “objetos geométricos”. Bajo una gran bóveda, concebida como “un cielo estrellado”, se organizan las actividades. Para ello, el color y la luz se han empleado como estrategia para crear un ambiente teatral. La bóveda pintada en azul –que vería de color dependiendo de si están las luces apagadas o encendidas–, evoca el cielo nocturno mientras que la idea de recuperar el rojo clásico de cines y teatros está vinculado a referentes de los arquitectos como el Cine Skandia, de Erik Gunnar Asplund, y el Cine Doré. Entre ambos tonos, los nichos de las antiguas ventanas incorporan superficies absorbentes que actúan como puntos de luz tenue que resaltan las aberturas y amplían la sensación de estar en el exterior. Así, la iluminación indirecta y controlada construye una atmósfera escénica que dirige la mirada y favorece la concentración del espectador.
Culto al sol
Esta biblioteca pública Biblioteca de los Mil Soles (Biblioteca Municipal de Madrid Francisco Umbral, Premio COAM a la obra construida en la Comunidad de Madrid responde a una demanda histórica del barrio de Butarque. Es la primera que construye el Ayuntamiento de Madrid en Villaverde y el primer edificio municipal que cuenta con la certificación VERDE de GBCe. Su nombre se debe a que, excepto en verano, un bloque de gran altura situado al sur, deja en sombra la parcela sobre la que se levanta. Por ello, el arquitecto, Miguel Ángel Díaz Camacho, ha propuesto construir varios dispositivos reflectores de luz artificial: que son los mil soles. “La radiación solar gira sobre la cubierta e incide sobre una serie de lucernarios, lamas verticales en fachada noroeste, celosías en patios, el envés de las hojas de los árboles… elementos dispuestos para redirigir la luz solar hacia el envés blanco de la cubierta y el armazón estructural en madera”, indica en la memoria.
De este modo, la luz natural se filtra y produce una “atmósfera de luz indirecta, cálida y vibrante -sin sombras- hacia el interior. Al anochecer, la biblioteca se convierte en una lámpara del espacio público exterior, cumpliendo con una de las exigencias de la ciudadanía”, añade. Y, concluye, “el olor a madera, la luz reflejada, la excelente acústica y la calidez material, crean una atmósfera densa y luminosa muy apropiada para el estudio o la introspección”.
Catedral de la energía
La planta DH Ecoenergy en Palencia es una infraestructura energética proyectada por los arquitectos Fernando Rodríguez y Pablo Oriol al frente del estudio FRPO, ganador ex aequo el Premio FAD de Arquitectura 2024. Ocupa 2.400 metros cuadrados y constituye la central de la red de District Heating, que transporta agua caliente producida por energías renovables por el subsuelo de las calles de Palencia. La construcción pretende marcar el paso en lo que serán en el futuro este tipo de instalaciones en las ciudades frías de España. Más allá de su función técnica, el edificio asume una clara vocación pedagógica: mostrar de forma transparente el proceso energético y convertir la arquitectura en símbolo del cambio de modelo.
El edificio se compone por una cubeta de hormigón pesado y una linterna ligera de acero y plástico reciclable. “La base sirve de soporte para toda la maquinaria y establece conexiones terrestres con el exterior y con el silo de biomasa situado bajo tierra. En el interior, la base de hormigón cuenta con una cubierta que se convierte en un recorrido perimetral que rodea toda la maquinaria”. La linterna es simbólica y convierte a la construcción en una “catedral de la energía”. Esta envolvente translúcida filtra la luz natural y convierte el interior en un espacio visible desde el exterior, transformando la central en una especie de faro urbano que hace tangible la nueva energía limpia.
Un hito luminoso
SMAR Architecture Studio, fundado por Fernando Jerez y Belén Pérez de Juan, firma el proyecto Science Island Museum (Mokslo Sala), ubicado en la Isla Nemunas de Kaunas (Lituania). Ganador del Primer Premio COAM y finalista en los EUMIES Awards, este museo de 15.000 metros cuadrados, destaca por su integración orgánica en el terreno para crear una relación fluida entre arquitectura, naturaleza y ciudad. Una de las señas de identidad que, en cierta forma actúa como señal en el entorno de este edificio ecológico y cívico, es el disco superior inclinado situado sobre la estructura que funciona como elemento reflectante. Además, gracias a las cualidades del material permite reflejar la luz natural hacia el interior del edificio durante el día y emitir luz artificial por la noche.
Redacción por Beatriz Fabián